Los niños y las niñas plantearon su reticencia a la escritura, señalando que ya habían escrito suficiente y que era el momento de comenzar a realizar otro tipo de actividades en el proyecto. Se generó una reflexión colectiva en la que todos y todas generaron propuestas para la segunda fase de Mapuqueso.
La reflexión de los niños y las niñas era compartida por mí, ya que habíamos concluido los conceptos necesarios para poder aplicar en situaciones concretas y tendientes a propiciar la creatividad, la interpretación y la representación personal y colectiva de las culturas de los pueblos originarios estudiados.
Con este consenso, decidimos hacer una fiesta de los Mapuquesos, para la que debíamos organizarnos en equipos y preparar: ambientación (máscaras y esculturas hechas de materiales de la recursería), música (de los pueblos originarios), bailes, ceremonias, comida y competencias.
Establecimos que la fiesta se realizaría el viernes 30 de noviembre, por lo que debíamos organizar el tiempo para poder cumplir con la tarea…
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